20 de noviembre de 2016

20 de Noviembre día Universal de los Derechos del Niño.



El 20 de noviembre es un día importante para la infancia. Por ejemplo, es el Día Universal del Niño desde 1954. Pero es, además, la fecha en que se adoptó la Declaración Universal de los Derechos del Niño, en 1959, y en la que se aprobó la Convención de los Derechos del Niño, en 1989, el más universal de los tratados internacionales.

El objetivo del Día es promover el bienestar de la infancia, establecido en esas leyes internacionales que, como la Declaración Universal señala: «El niño gozará de una protección especial y dispondrá de oportunidades y servicios, dispensado todo ello por la ley y por otros medios, para que pueda desarrollarse física, mental, moral, espiritual y socialmente en forma saludable y normal, así como en condiciones de libertad y dignidad. Al promulgar leyes con este fin, la consideración fundamental será el interés superior del niño.»

La Convención sobre los Derechos del Niño establece una serie de derechos para ellos, incluidos los relativos a la vida, a la salud, a la educación y a jugar, así como el derecho a la vida familiar, a estar protegidos de la violencia, a no ser discriminados y a que se escuchen sus opiniones.

Madres y padres, profesores, enfermeros y doctores, líderes gubernamentales y de la sociedad civil, profesionales de los medios de comunicación, religiosos, empresas y medios de comunicación puede hacer mucho por promover juntos el bienestar de la infancia.

Según la UNICEF, cada año nacen unos 132 millones de niños y niñas. Pero no todos viven en un mundo de ilusión y fantasía. Sino al contrario: uno de cada cuatro de esos menores vivirá en la pobreza y miseria más absoluta, con ingresos menores a un euro diario. Más de un tercio de esos niños no tienen qué comer; no acceden al agua potable ni a la sanidad, ni a una educación básica, ni a un mínimo de protección.

Uno de cada 12 niños muere antes de alcanzar los cinco años  por causas perfectamente evitables.

40 de cada 100 nacimientos no se registran, con lo que esos niños no tienen una nacionalidad reconocida o una existencia oficial.

32 de cada 100 niños estarán desnutridos en sus cinco primeros años de vida, y el privilegio de alimentarse de leche materna en los tres primeros años de vida es algo a lo que no llega ni el 50% de los niños del mundo.

Hoy en nuestro país, los niños en situación de calle es un problema prácticamente superado, aunque según las autoridades, aun se  mantiene el fenómeno de aquellos jóvenes, entre 15 y 17 años, que pasan el día en las calles aún sin haber sido separados de su medio familiar. Estos jóvenes mayoritariamente son jóvenes adictos a sustancias psicoactivas y, por ende, vinculados a casos de explotación sexual y laboral.

Para ellos está en pleno desarrollo el Plan Especial de Captación de Niños en Calle, en el cual se han diseñado centros de atención inmediata para la desintoxicación, en primera instancia, y atención ambulatoria para los que egresan, quienes periódicamente son evaluados por un equipo integral.

Asimismo, específicamente para aquellos jóvenes sometidos a explotación laboral, se ha establecido el Programa para la Dignificación de Adolescentes Trabajadores.

Este tipo de programas, de la mano con espacios como los centros comunales de protección integral y las casas de abrigo, forman parte de las estrategias gubernamentales que, en atención al andamiaje jurídico venezolano, garantizan un escenario ejemplarizante en materia de derechos.

En lo que atañe a las no participaciones de niños, niñas y adolescentes en conflictos bélicos, Venezuela marcha a la vanguardia, gracias a políticas macro que hoy ponen el acento sobre los pequeños en mayor riesgo de ser vulnerados.

Para eliminar la pobreza y sus consecuencias, entre ellas la violencia que nace en los hogares y se replica en las comunidades, es necesario consolidar el Poder Popular por la vía de la transferencia del poder al pueblo.

Los niños, niñas y adolescentes  en Venezuela son ciudadanos y ciudadanas  de pleno derecho, que forman parte de este pueblo en lucha y, como tal, han adquirido derechos políticos y civiles que les permiten articularse a las diversas formas de organización social y expresar libremente sus ideas.